Impulso
Pudiera parecerte que el mundo interno es pequeño en comparación con los miles de millones de estrellas que pueblan el cosmos, o con la multiplicidad ilimitada en que se manifiesta la vida. El mundo interno, que sólo abarca desde los ojos hasta la nuca, no ocupa espacio en comparación con la enormidad del mundo externo y sin embargo, cada vez que abres los ojos, se expande a todo lo que percibes. Cuando percibes, estás observando también al mundo interno.
El mundo interno afecta completamente a esa realidad externa. No se trata simplemente de un teñido de acuerdo al estado de ánimo en que me encuentro. En lo humano existe intencionalidad. Esa intencionalidad es un impulso que lleva hacia el exterior todo lo que contiene el mundo interno. Esa intencionalidad traslada el mundo interno hacia fuera de lo humano, hacia fuera de sí mismo, construyendo la realidad y no simplemente tiñéndola con el filtro del mundo interno. Si internamente estamos llenos de contradicciones y sufrimiento, así será la concreción de la realidad en el paisaje externo. Si por el contrario, estamos en contacto con una verdad o con el sentido, ah!, contemplaremos maravillados la construcción que realizamos.
¿Qué hay en ese mundo interno que la conciencia intenta trasladar hacia el mundo externo? ¿Qué es lo que buscamos fuera de nosotros?.
Ese impulso es de una fuerza tal, que la conciencia está dispuesta a transformar el mundo entero para completarlo. Está dispuesta a transformarse incluso a sí misma para trasladar a la existencia eso que está guardado muy adentro de ella.
Hay un mundo interno, hay un mundo externo y hay un impulso que traslada ese mundo interno hacia fuera de sí mismo. La conciencia se encuentra entre estos dos mundos.
Si negamos el mundo interno, el mundo externo se vuelve mecánico y vacío. Si negamos el mundo interno, vaciamos la vida y al mundo de contenido y de significado. A ese proceso se lo conoce como deshumanización. La deshumanización es la negación del impulso que comunica la interioridad con la exterioridad. La deshumanización es una mirada que niega la posibilidad de realizar el mundo querido y profundo en el exterior.
Lo humano no es una forma de vida mas, alcanzada por una mecánica evolución. Lo humano no es un modo sofisticado de la vida para alimentarse y reproducirse; lo humano es un impulso que viene de muy lejos y busca trasladar algo muy importante que viene desde esa lejanía, a un lugar que puedas ver y contemplar.
Algunas veces tienes ante tus ojos la imagen o el sonido de aquello que traes de tan lejos y entonces, entras en un momento extraordinario; una emoción como si todo el bien se te hubiera entregado junto, te desborda. Desde afuera quien te observe no ve nada especial, sin embargo tu estás en presencia de los dioses.
Dario.
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Esta actividad económica tiene 2 objetivos:
1) Reunir dinero para implementar un local del Movimiento Humanista en la comuna de Ñuñoa los meses de Octubre, Noviembre y Diciembre objetivo que evaluaremos en diciembre del 2005.
2) Generar un ámbito de encuentro con amigos, adherentes y nuestras familias, para acercarlos a lo que es nuestra acción y motivos en el proyecto de humanizar la tierra, y así contagirlos con el espiritu positivo y alegre de los humanistas en acción.
Tendremos:
*entretenidos premios
*show
*concursos
*rica comida
El valor de la entrada es de $2000 y como estructurales nos haremos cargo de vender al menos 2 entradas.
Cada línea del consejo 430 independientemente a su tamaño, se hará presente con un regalo sorpresa para los diferentes juegos del bingo.
Esta es una actividad de todos, así que estan todos coordialmente invitados a cooperar en las diversas necesidades que irán apareciendo para sacar adelante esta ACTIVIDAD CONJUNTA.
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La palabra entusiasmo proviene del Griego y significa tener un Dios dentro de sí.
La persona entusiasta o entusiasmada era aquella que era tomada por uno de los dioses, guiada por su fuerza y sabiduría, y por ese motivo podría transformar la naturaleza que lo rodea y hacer que ocurrieran cosas.
Solo las personas entusiastas eran capaces de vencer los desafíos de lo cotidiano. Era necesario por lo tanto entusiasmarse para resolver los problemas que se presentaban y pasar a una nueva situación.
El entusiasmo no es una cualidad que se construye o que se desarrolla. Es un estado de fe, de afirmación de sí mismo.
La persona entusiasta es aquella que cree en su capacidad de transformar las cosas, cree en si misma, cree en los demás, cree en la fuerza que tiene para transformar el mundo y su propia realidad. Está impulsada a actuar en el mundo, a transformarlo, movida por la fuerza y la certeza en sus acciones.
El entusiasmo es lo que da una nueva visión de la vida.
Entusiasmo es distinto del optimismo. Mucha gente confunde el optimismo con el entusiasmo.
Optimismo significa creer que algo favorable va ocurrir, inclusive anhelar que ello ocurra, es ver el lado positivo de las cosas, es una postura amable ante los hechos que ocurren.
En cambio el entusiasmo es acción y transformación, es la reconciliación entre uno mismo y los hechos, las cosas.
Solo hay una manera de ser entusiasta, actuando entusiasmadamente.
Si tuviéramos que esperar tener las condiciones ideales primero para luego entusiasmarnos, jamás nos entusiasmaríamos por algo, pues siempre tendríamos razones para no entusiasmarnos.
No son “las cosas que van bien” lo que trae entusiasmo, es el entusiasmo que nos hace hacer bien las cosas. Hay personas que se quedan esperando que las condiciones mejoren, que llegue el éxito, que mejore su trabajo, que mejore su relación de pareja o de familia para luego entusiasmarse ...la verdad es que jamás se entusiasmarán por algo.
Si creemos que es imposible entusiasmarnos por las condiciones actuales en las que nos toco vivir, lo más probable será que jamás saldremos de esa situación.
Es necesario creer en uno mismo, en la capacidad de hacer, de transformarse y transformar la realidad que nos rodea.
Dejar de un lado toda la negatividad, dejar de un lado todo el escepticismo, dejar de ser incrédulo y ser entusiasta con la vida, con quienes nos rodean y con uno mismo.
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Datos Línea 4 30
Cuento El Sentido
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